Hablemos de
Perimenopausia
24 de marzo de 2026
Por Adriana Posadas, PA-C, MSCP
La perimenopausia es una etapa de grandes cambios en la vida de una mujer. Al igual que la pubertad, las fluctuaciones hormonales alteran la forma en que sientes tu cuerpo y la manera en que te percibes a ti misma.
Con frecuencia, mis pacientes me comentan:
“Simplemente no me siento como yo misma.”
“Mi estado de ánimo ha cambiado.”
“Me siento irritable sin motivo aparente.”
“Siento más ansiedad que antes.”
“Me despierto varias veces durante la noche para orinar.”
“No logro mantener el sueño.”
“Tengo la libido baja.”
“Sufro palpitaciones.”
“Estoy subiendo de peso sin haber modificado mi dieta.”
Los expertos han descrito un total de 278 síntomas asociados a la perimenopausia y la menopausia (hasta la fecha).
Estos síntomas son muy comunes. El periodo de la perimenopausia abarca los años previos a la última menstruación; puede comenzar a finales de los 30 o a principios o mediados de los 40, aunque varía en cada mujer. Es la etapa en la que los niveles hormonales comienzan a modificarse. Estos síntomas pueden persistir entre 7 y 10 años. Factores como la raza, la cultura y el nivel socioeconómico pueden influir en la forma en que se experimenta esta transición.
Alrededor de los 35 años, los niveles de testosterona inician un descenso gradual el cual continua en la postmenopausia. Esto puede provocar una disminución de la libido, un aumento de las infecciones del tracto urinario (ITU), dolor durante las relaciones sexuales, entre otros síntomas. Tus ciclos menstruales comienzan a cambiar. Los niveles de estrógeno y progesterona experimentan una caída más abrupta, la cual se debe al cese permanente de la función ovárica.
Mereces recibir tratamiento, cuidados e información para poder tomar la mejor decisión en beneficio de tu salud. ¡No tienes por qué sufrir! Existen numerosas opciones eficaces para ayudar a controlar los síntomas.
Entre los enfoques no hormonales se incluyen los cambios en el estilo de vida, el ejercicio regular, una nutrición adecuada, el uso de suplementos y de medicamentos como los Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina (ISRS). También se encuentran disponibles tratamientos hormonales, tales como el estrógeno y la progesterona. El estrógeno desempeña un papel fundamental en complejos procesos fisiológicos. Contamos con receptores de estrógeno distribuidos por todo el organismo: en el cerebro, los músculos, los huesos y los órganos. Existe el tratamiento sistémico; el cual llega a todos esos receptores y alivia la mayoría de los síntomas, así como el tratamiento local o tópico, destinado a tratar los tejidos de la vulva, la vagina y la vejiga.
La experiencia de cada mujer es única, por lo que la atención médica debe ser individualizada. Con el apoyo y el tratamiento adecuados, esta transición puede manearse de una manera que te ayude a volver a sentirte tú misma.
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